Cómo reducir factura de la luz

Para bajar la factura de la luz no basta con consumir menos. También es importante revisar cuánto pagas por cada kWh, si tienes más potencia contratada de la necesaria y qué condiciones incluye tu tarifa.

Por eso, antes de empezar a apagar aparatos o cambiar electrodomésticos, conviene analizar la factura completa. Estas son las principales medidas que puedes aplicar para pagar menos luz sin renunciar al confort.

1. Revisa qué estás pagando en tu factura de la luz

El primer paso es entender dónde se está yendo el dinero. Comprueba especialmente:

  • La potencia contratada;
  • El consumo realizado en kWh;
  • El precio que pagas por la energía;
  • Servicios adicionales incluidos;
  • Posibles permanencias o penalizaciones;
  • Impuestos y otros conceptos regulados.

La CNMC dispone además de una herramienta para entender la factura eléctrica y comparar ofertas utilizando los datos del propio suministro.

Si tu consumo apenas ha cambiado pero el importe ha aumentado, comparar varias facturas puede ayudarte a identificar qué concepto está provocando la subida.

2. Comprueba si tu tarifa sigue siendo competitiva

Una tarifa que era interesante cuando la contrataste puede dejar de serlo con el paso del tiempo.

No te fijes únicamente en un descuento inicial. Compara también el precio de la energía, la potencia, la duración de las promociones, los servicios adicionales y las condiciones de permanencia.

En España puedes contratar electricidad en el mercado libre o, si cumples las condiciones correspondientes, mediante el PVPC del mercado regulado. Las características y precios funcionan de manera diferente, por lo que no existe una única opción adecuada para todos los consumidores.

Lo importante es elegir una tarifa que encaje con tu consumo real.

3. Ajusta la potencia contratada

La potencia es una parte fija de la factura. Si tienes contratados más kW de los que necesitas, estarás pagando ese exceso todos los meses aunque consumas exactamente la misma electricidad.

Antes de bajarla, analiza la potencia máxima que utilizas y qué aparatos necesitas tener funcionando simultáneamente.

La CNMC permite consultar información relacionada con la potencia contratada y la potencia demandada, datos especialmente útiles para detectar si existe margen de optimización.

No se trata de contratar la potencia mínima posible, sino la que realmente necesita tu vivienda o negocio.

4. Adapta el consumo a tu tipo de tarifa

Si tu contrato aplica precios diferentes dependiendo del momento en el que consumes, desplazar determinados usos a las horas más económicas puede reducir el coste sin necesidad de consumir menos.

Lavadora, lavavajillas, termo eléctrico o carga de un vehículo eléctrico son algunos consumos que, dependiendo de cada hogar, pueden programarse con mayor facilidad.

Antes de cambiar tus horarios, comprueba las condiciones concretas de tu tarifa: no todos los contratos aplican el mismo sistema de precios.

5. Reduce el consumo de climatización

Calefacción y aire acondicionado pueden tener un peso importante en el consumo energético de una vivienda.

Para evitar desperdicios:

  • Utiliza temperaturas razonables;
  • Aprovecha la luz y temperatura exterior cuando sea posible;
  • Evita climatizar habitaciones que no utilizas;
  • Revisa el aislamiento de puertas y ventanas;
  • Realiza un mantenimiento adecuado de los equipos.

El IDAE recomienda, entre otras medidas, aprovechar la luz natural y utilizar la climatización de forma racional para reducir el consumo energético del hogar.

6. Utiliza mejor los electrodomésticos

No necesitas sustituir todos tus aparatos para empezar a ahorrar. Cambiar algunos hábitos puede reducir consumos innecesarios:

  • Utiliza lavadora y lavavajillas con cargas completas;
  • Prioriza programas de baja temperatura cuando sea posible;
  • Evita abrir continuamente frigorífico y congelador;
  • Aprovecha el calor residual al cocinar;
  • Utiliza iluminación LED;
  • Desconecta equipos que permanecen consumiendo sin necesidad.

Cuando tengas que sustituir un electrodoméstico, consulta su etiqueta energética. Actualmente la clasificación europea utiliza una escala de la A a la G, siendo la clase A la de mayor eficiencia.

7. Evita el consumo en standby

Televisores, consolas, equipos de sonido, decodificadores y otros dispositivos pueden seguir utilizando electricidad cuando permanecen en modo de espera.

No es necesario desconectar absolutamente todo cada día, pero sí puede tener sentido agrupar determinados equipos en regletas con interruptor o utilizar enchufes programables para cortar el consumo cuando sabes que no van a utilizarse durante varias horas.

El objetivo es eliminar consumos que no aportan ningún beneficio real.

8. Valora el autoconsumo si tu vivienda lo permite

Las placas solares pueden reducir la cantidad de electricidad que necesitas comprar a la red, pero no son automáticamente rentables para todas las viviendas.

Antes de instalar un sistema de autoconsumo conviene estudiar:

  • Consumo anual;
  • Horarios en los que consumes;
  • Características y orientación de la cubierta;
  • Espacio disponible;
  • Inversión necesaria;
  • Producción estimada;
  • Tiempo aproximado de amortización.

La decisión debería basarse en un estudio de consumo y viabilidad, no únicamente en el tamaño de la instalación que pueda colocarse.

¿Puedes solicitar el bono social eléctrico?

Si cumples determinados requisitos económicos o familiares, también puede existir la posibilidad de acceder al bono social eléctrico.

Para solicitarlo es necesario tener contratado el PVPC en la vivienda habitual y cumplir los requisitos establecidos para ser considerado consumidor vulnerable.

Como las condiciones pueden modificarse, conviene comprobar siempre los requisitos oficiales vigentes antes de solicitarlo.

¿Por dónde empezar para bajar tu factura?

Nuestro consejo es seguir este orden:

  1. Revisar la factura.
  2. Comprobar la tarifa.
  3. Analizar la potencia contratada.
  4. Detectar consumos innecesarios.
  5. Aplicar medidas de eficiencia.
  6. Valorar inversiones mayores solo cuando sean rentables.

En Grupo GSS EVE podemos analizar tu factura, consumo y condiciones actuales para detectar si estás pagando más de lo necesario. Nuestro servicio de asesoría energética en Madrid tudia diferentes alternativas antes de recomendar un cambio de tarifa, potencia o comercializadora.

Preguntas frecuentes sobre cómo bajar la factura de la luz

¿Puede ayudarme realmente un asesor energético a reducir mi factura de la luz?

Si, nosotros podemos ayudarte a ahorrar entre un 15% y 30% en los recibos de tu hogar o negocio.

Hecha un vistazo para saber más sobre lo qué es y en qué puede ayudarte un asesor energético.

¿Por qué ha subido mi factura si consumo lo mismo?

Puede deberse a cambios en el precio de la energía, finalización de descuentos, servicios adicionales, modificaciones contractuales u otros conceptos de la factura. Compara varios recibos y revisa tanto el consumo como el precio aplicado.

¿Bajar la potencia contratada reduce la factura?

Sí, si actualmente tienes más potencia de la que necesitas. La potencia forma parte del coste fijo, por lo que ajustar los kW puede reducir el importe mensual sin necesidad de consumir menos energía.

¿Cambiar de compañía siempre permite ahorrar?

No. Antes de cambiar hay que comparar el coste total y las condiciones de ambos contratos. En algunos casos tu tarifa actual puede ser competitiva y el ahorro encontrarse en la potencia o en el propio consumo.

¿Qué es lo primero que debería revisar para pagar menos luz?

Empieza por tu última factura: tarifa, precio de la energía, potencia contratada, consumo y servicios adicionales. Sin conocer esos datos es difícil saber qué medida tendrá realmente mayor impacto.

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